Dic
Archivo para Diciembre, 2008
Dic
Otra caricatura
Hace un tiempo, un oyente nos mandó una caricatura de Andy, Caye y De Caro, pero nunca la subimos al blog. Ahora que vemos el revuelo que se armó con los retratos de la entrada anterior, decidimos mostrarles también éste, por si andaban buscando un lindo fondo de pantalla. De más está decir que al mejor estilo programa infantil de la tarde, pueden mandarnos sus dibujitos en los que aparezcan los miembros de Perros de la Calle a sorteosperros@gmail.com, y serán debidamente publicados. No se ganan nada, claro, pero si lo que buscan es fama…
Por cierto, dejamos esta duda picando: ¿se escribe pan dulce o pandulce? El plural, ¿es panes dulces o pandulces? Les sabremos agradecer que nos despejen la duda. Mientras tanto, les dejamos algunas fotos de nuestra tradicional entrega navideña, en la que Andy, De Caro, Caye, la Cayetina y Berta repartieron (¿pandulces? ¿panes dulces?) a los cientos de oyentes que se acercaron a pie o motorizados.
Más imágenes si hacen click acá.
Dic
Retratos perreros
Hoy tuvimos en el estudio a MartÃn Lousteau, ex ministro de economÃa, ex profesor de tenis, ex corresponsal de guerra en Afganistán. Cuando nos enteramos de que es fanático de los Simpsons, tratamos de hacerle generar ciertos paralelismos entre la serie y sus ex compañeros de trabajo. Sin decirlo demasiado claro, quedó establecida la analogÃa entre el Señor Burns y Néstor Kirschner, y entre Smithers y Guillermo Moreno. Sobre éste último agregó: “No deberÃa existir”.
Como augurios para el 2009, Lousteau vaticinó recesión y le echó la culpa a malas decisiones administrativas. Pero como lado positivo, dio una visión más racional de la crisis: en estos tiempos, es un placer poder ver y estudiar un momento histórico. Va a ser difÃcil, pero hay que tratar de aprovecharlo.
Lousteau y el equipo de Perros
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Gente que busca gatos
Como pudieron ver en una entrada anterior, Andy habÃa encontrado un gato perdido en la calle, lo trajo a la radio donde fue bautizado Jimmy (o Sandy) y fue echado del establecimiento por motivos que no vamos a divulgar por este medio. Decidimos dejarlo en una veterinaria de la zona, hasta que aparecieran sus dueños originales.
Bueno, finalmente aparecieron. El gato resultó llamarse Coqui, la dueña Olga, y acá pueden ver documentado el reencuentro.










